El fenómeno global del reguetón lo ha vuelto a hacer. En su más reciente parada por Europa con la masiva gira «DeBÍ TiRAR MáS FOToS World Tour», Benito Antonio Martínez Ocasio mundialmente conocido como Bad Bunny paralizó por completo la ciudad de Estocolmo con un giro musical que nadie vio venir.
El concierto, celebrado ante un Strawberry Arena completamente abarrotado con más de 50,000 fanáticos, transcurría con la energía explosiva y el trap pesado que caracterizan los shows del puertorriqueño. Sin embargo, el verdadero clímax de la noche llegó cuando las luces cambiaron y, de forma totalmente sorpresiva, comenzaron a sonar los acordes y sampleos de los mayores éxitos de ABBA, la legendaria e histórica banda de pop sueca.
Bad Bunny fusionó el ritmo dembow con la nostalgia de clásicos como «Mamma Mia» y «Dancing Queen», provocando la euforia colectiva. Lo que en papel parecía un choque cultural imposible, en vivo se convirtió en una fiesta masiva que conectó a dos generaciones y dos mundos musicales completamente distintos.
